Esta vez me he quedado pensando en que las proyecciones mías son demasiado mundanas, tanto como bajar en medio de la noche a asaltar el refri y a tomar una taza de café.
Pero lo he hecho, he bajado y he preparado la taza, pensando en lo que viene me he mirado a los ojos dentro de aquel líquido oscuro. Mi mirada dentro de una taza de café me recuerda los ojos de aquellas mujeres que actuaban en el cine mudo.
Viene otro día, en pocas horas... la luz.
Estas son escenas que se me antojan previas a la realidad. No encontré café en RL, pero si un yogurt.
A la salud de todos!


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